La historia de Marianne Hajj comienza lejos del ruido mediático y cerca del origen: la cocina familiar. Entre recetas heredadas, aromas libaneses y una sensibilidad temprana por el oficio, entendió desde muy joven que cocinar era una forma de comunicar. A los 16 años tomó una decisión que marcaría su rumbo profesional: ingresar al Cordon Bleu en Suiza. Ese primer paso fue el inicio de una trayectoria construida con rigor, disciplina y una clara vocación por la gastronomía.
Su formación se consolidó en el Culinary Institute of America (CIA), en Nueva York, donde cursó gastronomía y administración de restaurantes. Ahí destacó no solo por su técnica, sino por su capacidad de liderazgo y organización. Fue group leader en diversas clases y lideró la cocina de su proyecto final: un evento para 90 personas con un menú de nueve tiempos, que integró creatividad, precisión y alternativas contemporáneas, coordinando a un equipo completo de cocineros. Desde entonces, su perfil comenzó a definirse por una combinación poco común: talento culinario y pensamiento estratégico.
Ese equilibrio la llevó a integrarse a Disfrutar, en Barcelona, uno de los restaurantes más influyentes del mundo, con tres estrellas Michelin y reconocido como Mejor Restaurante del Mundo en 2024 por The World’s 50 Best Restaurants. En ese entorno absorbió una filosofía basada en la precisión, la innovación y el trabajo colectivo, entendiendo que la alta cocina no se sostiene en individualidades, sino en sistemas bien ejecutados.
Más tarde, Marianne se unió al equipo de Eleven Madison Park, en Nueva York, también con tres estrellas Michelin y considerado el mejor restaurante del mundo en 2018. Durante un año rotó por todas las áreas de la cocina, de commis a hot line, y fue finalista en la competencia culinaria interna de primavera 2025. Su propuesta —una tétela envuelta en hoja santa con mole de betabel, 100% vegetal— fue una reinterpretación de la cocina mexicana desde la técnica de vanguardia, reafirmando su capacidad para integrar identidad y modernidad.
De regreso en México, asumió el rol de sous chef en Gran Cantina Filomeno, donde ha aplicado la estructura y disciplina aprendidas en cocinas Michelin para fortalecer la operación diaria, la formación del equipo y la consistencia del menú. Su liderazgo se distingue por combinar exigencia técnica con cercanía humana, entendiendo que la excelencia se construye desde la organización, la claridad de procesos y el respeto por el producto.
Paralelamente, Marianne forma parte del consejo de asesores de Restofund, grupo de hospitalidad enfocado en el desarrollo de proyectos gastronómicos sostenibles y rentables en México. Desde esta posición estratégica, aporta una mirada crítica y constructiva: evalúa procesos, implementa protocolos de eficiencia y colabora en la profesionalización de equipos, trasladando estándares internacionales a contextos locales sin perder identidad.
Su trayectoria continúa proyectándose hacia nuevos escenarios. Marianne ha sido invitada a integrarse al equipo de The French Laundry, el icónico restaurante de Thomas Keller en Napa Valley, uno de los templos culinarios más respetados del mundo. Más que un reconocimiento, este ofrecimiento confirma una carrera construida paso a paso, con coherencia, rigor y propósito. Con herencia libanesa, raíces mexicanas y una visión global, Marianne Hajj representa a una nueva generación de chefs para quienes el verdadero lujo no está en el reflector, sino en el trabajo bien hecho.










