Grace E/Nautilus: El lujo que respira

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Hay superyates que se imponen desde la distancia. Otros revelan su grandeza cuando uno se acerca, los recorre y los habita. Así es Nautilus, anteriormente Grace E, un santuario flotante de 73 metros que redefine el lujo en el mar desde la discreción, el bienestar y la sostenibilidad.

Grace E

Botado en 2014 por Perini Navi bajo su marca Picchiotti, este explorador de largo alcance representó un logro fundamental para Vitruvius Yachts, el estudio fundado por Philippe Briand. Su sistema de propulsión diésel-eléctrico con unidades ABB Azipod le permite navegar 7800 millas náuticas con un silencio extraordinario: apenas 42.6 dB en la suite principal a velocidad de crucero, similar a un susurro.

La filosofía de Vitruvius se percibe en cada detalle. Tiene casco de acero optimizado para la eficiencia hidrodinámica, sistemas de gestión de residuos de última generación y una cubierta completa dedicada al bienestar, con spa holístico, zonas de meditación, gimnasio, saunas y una sala de hidroterapia. El yate aloja a 12 huéspedes en siete camarotes, con transiciones fluidas entre sus espacios interiores y exteriores a lo largo de tres cubiertas conectadas por un ascensor.

Grace E

El diseño interior de Rémi Tessier refleja la visión de los armadores: familia, naturaleza y serenidad. Materiales orgánicos como sicómoro claro y wengué blanqueado crean una atmósfera refinada, que se complementa con piezas selectas de arte contemporáneo. La luz natural baña cada espacio, y los techos de más de dos metros de altura refuerzan la sensación de amplitud. Esta interpretación ha merecido múltiples premios internacionales por su equilibrio entre refinamiento y resonancia emocional.

CONVERSACIÓN CON PHILIPPE BRIAND

Su creador, Philippe Briand, es uno de los nombres más respetados e influyentes en el diseño naval contemporáneo. Pionero en lo que hoy conocemos como explorer yachts, lleva más de cuatro décadas imaginando embarcaciones en las que arte e ingeniería siguen una misma dirección: la perfección en movimiento. A través de su estudio Vitruvius Yachts, Briand ha dado forma a un nuevo lenguaje estético –líneas puras, proporciones precisas, cero excesos– que busca armonizar la excelencia técnica con una forma más consciente de viajar. En una conversación exclusiva para High&Beyond, el arquitecto nos dio un atisbo de la filosofía detrás de uno de los superyates más admirados de la última década.

Philippe Briand
Philippe Briand

¿QUÉ EMOCIÓN O ESTADO DE ÁNIMO QUERÍAS QUE EVOCARA GRACE E, AHORA NAUTILUS, EN QUIENES VIVEN A BORDO?

Desde el principio, Grace E se concibió para ofrecer una sensación profunda de calma y claridad. Mi objetivo fue crear un yate que se sintiera menos como una embarcación y más como un santuario; un lugar donde uno pudiera desconectarse del mundo exterior y reconectarse consigo mismo y con el mar. Cada decisión, desde las líneas exteriores hasta la disposición interior, se guio por el deseo de cultivar una atmósfera de bienestar, serenidad y contemplación. Incluso el sistema de propulsión se diseñó con todo cuidado para garantizar la mínima vibración y el menor ruido posible, reforzando la sensación de quietud que queríamos que impregnara cada rincón del yate. Vivir a bordo de Grace E debía sentirse natural, intuitivo y profundamente reparador, debía ser un refugio en donde la mente pudiera estar en paz sin perder conexión con el entorno.

¿EN QUÉ SENTIDO CONSIDERAS QUE ESTE PROYECTO FUE DIFERENTE DE CUALQUIER OTRO?

Grace E marcó un punto de inflexión en la integración de la tecnología avanzada con un estilo de vida consciente y refinado. A diferencia de los proyectos que buscan impresionar con la innovación técnica, Grace E se centró en una innovación con propósito. Su sistema de propulsión diésel-eléctrico fue pionero en su tiempo, permitiendo una navegación silenciosa y eficiente, sin sacrificar el rendimiento.

El objetivo no era exhibir ingeniería por el simple hecho de hacerlo, sino mejorar la calidad de vida a bordo: crear espacios donde el bienestar, el silencio y la sostenibilidad fueran principios fundamentales, no añadidos secundarios. Cada elemento del diseño –desde las líneas del casco hasta la distribución de las cubiertas– se concibió para armonizar la excelencia técnica con la experiencia de vivir en el mar, y eso la distinguió de los superyates convencionales.

Grace E

EN UN MUNDO DONDE EL LUJO SUELE CONFUNDIRSE CON EL EXCESO, ¿CÓMO DEFINES EL VERDADERO LUJO EN EL MAR?

El verdadero lujo, en nuestra visión, es sutil. No se trata de abundancia ni de opulencia, sino de la calidad de la experiencia: la sensación de deslizarse con gracia sobre el agua, el privilegio de disfrutar el silencio y la certeza de que cada detalle se pensó para ofrecer confort, estabilidad y eficiencia al máximo. Es un lujo definido por la precisión, la unión entre funcionalidad y estética, y la libertad de disfrutar el tiempo a bordo. En mi opinión, el yate más lujoso es el que fomenta el bienestar de todos los pasajeros, en el que la simplicidad y la elegancia se funden para crear un ambiente que resulta íntimo y, a la vez, expansivo.

¿CREES QUE UN SUPERYATE PUEDE CONTAR UNA HISTORIA? SI ES ASÍ, ¿QUÉ HISTORIA CUENTA GRACE E?

Por supuesto, un yate siempre cuenta una historia. Refleja la visión de su propietario, la filosofía creativa de su diseñador y las capacidades tecnológicas de su época. Grace E narra una historia de navegación consciente, una que valora la sostenibilidad, el bienestar y el diseño con propósito por encima del brillo o la ostentación. Encierra contención y una intención reflexiva, demostrando que el lujo puede ser discreto y significativo.

En cierto modo, representa un diálogo entre el confort humano y la responsabilidad ambiental, mostrando que un yate puede ser tanto un santuario personal como una declaración de valores. Esta filosofía cobra vida especialmente en su spa, un auténtico refugio de tranquilidad. El yate no está concebido para el uso de juguetes acuáticos, sino como una verdadera isla privada.

Grace E

TUS PROYECTOS EQUILIBRAN LA PRECISIÓN CIENTÍFICA CON LA SENSIBILIDAD ARTÍSTICA. ¿DÓNDE SE ENCUENTRAN EL INGENIERO Y EL POETA EN TU PROCESO CREATIVO?

El punto de encuentro ocurre en la fase de diseño. La ingeniería aporta las herramientas, los parámetros y la lógica necesarios para garantizar la seguridad, el rendimiento y la eficiencia. La sensibilidad artística, por su parte, introduce la intuición, la emoción y la comprensión espacial. Una línea o una curva pueden ser técnicamente correctas, pero también deben sentirse bien, y deben invitar al movimiento, a la luz y a la contemplación de manera natural.

La verdadera creatividad surge cuando el rigor técnico y la intuición artística operan en conjunto, permitiendo que un yate funcione a la perfección mientras genera una conexión emocional con quienes lo habitan. Este equilibrio es delicado pero esencial, porque es lo que transforma una embarcación bien construida en un entorno vivo y con alma.

Los Vitruvius Yachts tienen un ADN común: líneas extensas y proporciones precisas. La opulencia suele manifestarse en el número de cubiertas, en las curvas y las líneas decorativas del exterior. El diseño exterior se sitúa en el extremo opuesto de lo que llamamos “pasteles de boda”.

Grace E

LOS INTERIORES DE GRACE E SE RECONOCEN POR SU SERENIDAD Y SU CONEXIÓN CON LA NATURALEZA. ¿CÓMO TRADUJISTE ESA CALMA EN DECISIONES DE DISEÑO?

Aunque un equipo especializado se encargó del estilo interior, la arquitectura y la planificación espacial de Grace E se desarrollaron bajo los mismos principios rectores: calma, armonía y luz. Nos aseguramos de que la forma del yate permitiera vistas amplias, transiciones fluidas entre los espacios y áreas que fomentaran tanto la convivencia como la reflexión privada. La arquitectura exterior complementa los interiores, de modo que cada cubierta, pasillo y salón se siente coherente, amplio y bañado por la luz natural. Al estudiar cuidadosamente cómo interactúan la luz, el aire y el movimiento con la estructura, creamos una embarcación que se conecta de manera orgánica con el mar, promoviendo la relajación y la serenidad en cada rincón.

MUCHOS PROPIETARIOS VEN SU YATE COMO UNA EXTENSIÓN DE SU ESTILO DE VIDA. ¿PODRÍAS DESCRIBIR TU PROCESO CON UN CLIENTE?

El proceso comienza con una escucha profunda. Comprender el estilo de vida, los valores y la visión del cliente es esencial. ¿Qué es lo que más aprecia? ¿Cómo imagina sus días en el mar? A partir de la respuesta a esas preguntas desarrollamos un concepto que refleje su identidad y su estilo de vida, traduciendo ideas abstractas en espacios y formas tangibles.

La colaboración continúa mediante discusiones, bocetos y maquetas, afinando el diseño hasta lograr que las necesidades del cliente se integren con la viabilidad técnica y la coherencia estética. En última instancia, el yate deja de ser una simple embarcación para convertirse en una verdadera extensión de la personalidad del propietario, y en un hogar sobre el agua.

interior

SI DISEÑARAS HOY EL YATE DEL FUTURO INSPIRADO EN GRACE E, ¿QUÉ PRESERVARÍAS Y QUÉ REINVENTARÍAS?

Preservaría la esencia de Grace E: su propulsión silenciosa y eficiente, su enfoque en el bienestar y su respeto por el entorno natural. Son principios atemporales. Sin embargo, hoy tenemos acceso a una gama sin precedentes de materiales sostenibles, soluciones de energía renovable y sistemas digitales de gestión.

El yate del futuro incorporaría compuestos avanzados de base biológica, sistemas de recuperación de energía, gestión inteligente de recursos y tecnologías adaptativas que responden en tiempo real. Grace E sentó las bases conceptuales y técnicas, demostrando que el lujo puede coexistir con la responsabilidad.

Hoy podemos ampliar ese legado para crear embarcaciones no solo eficientes y hermosas, sino también mucho más sintonizadas con las nuevas formas en que las personas experimentan el mar e interactúan con su entorno.

Contacto

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+44 20 7351 2700 | pb@philippebriand.com

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+ 33 5 46 50 57 44 | pb@philippebriand.com

 

Por: Alexis Mustri Guindi

Fotografía: Giuliano Sargentini y Alexis Andrews

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