Rolls-Royce traslada su concepto de movimiento, precisión y diseño más allá del automóvil con la presentación de su Chess Set, una pieza en donde se aplica la lógica que rige a sus vehículos: nada es casual, todo tiene una intención.
El tablero se abre en un solo gesto continuo, medido y elegante. Con esa acción aparece un escenario donde cada elemento ocupa un lugar exacto, sostenido por un sistema magnético oculto que brinda estabilidad, control y una sensación táctil precisa, muy cercana a la que se experimenta al interactuar con los mandos metálicos de un Rolls-Royce.
Fabricado artesanalmente tras un año de diseño, prototipado y pruebas, el conjunto emplea los materiales y las técnicas que distinguen a los interiores de la marca. Las piezas, fabricadas en aluminio con recubrimiento cerámico y rematadas en acero pulido, poseen presencia escultórica y un peso equilibrado.

Mientras el tablero combina maderas seleccionadas y bordes de aluminio pulido, coronados discretamente por el Spirit of Ecstasy. La posibilidad de elegir entre trece tonos de piel refuerza su carácter personal y exclusivo.





