Para su primera colección para FENDI, la nueva directora creativa Maria Grazia Chiuri eligió el lema «Meno io, più noi» (Menos yo, más nosotras), un homenaje a la creatividad colectiva que caracteriza a las cinco hermanas Fendi. Siluetas de mujer y hombre desfilaron juntas, compartiendo un vestuario diseñado para una vida llena de movimiento, emoción y deseo.
En un espacio de exhibición minimalista, la profundidad del negro dominó toda la colección. Una sensualidad distintiva se forjó tras looks sencillos. Desde fluidos vestidos lenceros y medias hasta la rodilla que enmarcan el tobillo, hasta metros de encaje que acarician la piel, cada look acentuó el cuerpo.
Los cuellos blancos recurrentes, usados como collares, atrajeron la mirada hacia un único detalle. Estampados animales y referencias a la imaginería militar contrastaron con una paleta de colores sobria. Volúmenes y bordados realzaron las pieles. Denominado «Eco de Amor», un nuevo taller de FENDI permite la creación de piezas contemporáneas impregnadas de recuerdos de pieles remodeladas.
Con su desfile debut, Mario Grazia Chiuri conecta la visión de la moda de FENDI con dos destacadas artistas italianas. La primera colaboración dio lugar a una nueva edición limitada de joyas diseñadas a principios de los años 70 por Mirella Bentivoglio. La artista multidisciplinar, fallecida en 2017, las veía como creaciones de poesía visual más que simples joyas.
La segunda colaboración, con SAGG Napoli, subraya un espíritu de hermandad intergeneracional. La artista y arquera de competición propone una visión contemporánea de la feminidad. Impresas en bufandas de fútbol, sus declaraciones comprometidas, como «Arraigada pero no estancada», resuenan con la historia de FENDI, cuyas raíces surgen de poderosos valores de elegancia y artesanía que nunca han permanecido estáticos.











